Televisores » ¿Que Televisor Comprar? » Noticias » Televisores que desaparecen: transparentes, espejo y ocultos bajo el suelo

Televisores que desaparecen: transparentes, espejo y ocultos bajo el suelo

Salón de diseño moderno con un televisor OLED transparente frente a un ventanal con vistas urbanas al atardecer
La nueva generación de televisores aspira a fundirse con la arquitectura del hogar hasta volverse invisible.

Televisores que desaparecen: transparentes, espejo y ocultos bajo el suelo

Por: Equipo editorial tutelevisor.es Publicado: 20 de junio de 2026 Lectura: 7 min Seccion: Tecnologia

La televisión del futuro no se cuelga de la pared: desaparece. Desde paneles OLED completamente transparentes que dejan ver lo que hay detrás hasta pantallas que emergen del suelo como un escenario mecánico, la industria del display ha declarado la guerra al rectángulo negro que durante décadas ha dominado nuestros salones. Lo que hace cinco años parecía ciencia ficción ya se comercializa —a precios de lujo, eso sí— y promete redefinir la relación entre tecnología y diseño de interiores.

Este reportaje recorre las tres grandes familias de televisores diseñados para desaparecer: los transparentes, los tipo espejo y los ocultos bajo el suelo o en el mobiliario. Analizamos la tecnología que los hace posibles, los fabricantes que lideran cada categoría, las limitaciones técnicas que aún persisten y el impacto que esta tendencia está teniendo en el mercado residencial y en la arquitectura comercial de alta gama.

El televisor transparente: cuando la pantalla se convierte en cristal

La idea de una pantalla que permita ver a través de ella ha fascinado a ingenieros y diseñadores durante décadas. Los primeros prototipos funcionales aparecieron en ferias como el CES a principios de la década de 2010, pero fue LG quien dio el paso definitivo hacia la comercialización con el lanzamiento del LG OLED T (modelo 77T) en 2024, un panel OLED 4K de 77 pulgadas con una transparencia declarada del 45 % cuando la imagen está apagada.

La clave tecnológica reside en la naturaleza autoemisiva de los paneles OLED: cada píxel genera su propia luz, lo que elimina la necesidad de retroiluminación —el componente que hace opaco a cualquier LCD convencional—. Al sustituir los sustratos tradicionales por materiales transparentes y reducir el cableado de los circuitos TFT a dimensiones casi invisibles, LG Display logró que el panel dejara pasar la luz ambiental. El resultado es una lámina de vidrio que, cuando no reproduce contenido, se integra visualmente en el entorno como si fuera una ventana o una mampara decorativa.

Sin embargo, la transparencia tiene un coste en rendimiento. Según mediciones independientes publicadas por FlatpanelsHD, el brillo máximo del LG OLED T ronda los 450 nits en modo SDR y cerca de 900 nits en picos HDR pequeños, cifras notables pero inferiores a las de los OLED opacos de gama alta de la misma generación. Además, el contraste percibido se ve afectado por la luz que atraviesa el panel desde atrás, un problema que LG mitiga con una pantalla de contraste motorizada que puede desplegarse tras el televisor para ofrecer un fondo opaco cuando se desea una experiencia cinematográfica completa.

El precio de salida del LG OLED T superó los 50.000 euros en Europa, situándolo firmemente en el segmento ultra-premium. Pese a ello, la demanda ha sido sólida en mercados como Oriente Medio, Corea del Sur y ciertos nichos europeos vinculados al interiorismo de lujo, según datos del propio fabricante. LG ha confirmado que trabaja en versiones de mayor diagonal y en la reducción progresiva de costes de fabricación para futuras generaciones.

Xiaomi y Samsung: la competencia se intensifica

Xiaomi presentó su propio televisor OLED transparente ya en 2020, el Mi TV LUX OLED Transparent Edition, con un panel de 55 pulgadas y un precio en China de unos 7.200 dólares, considerablemente más accesible que la propuesta de LG. Sin embargo, su transparencia era inferior —en torno al 30 %— y la distribución se limitó al mercado chino. El dispositivo sirvió como declaración de intenciones y demostró que la tecnología no tenía por qué ser exclusiva de un solo fabricante.

Samsung, por su parte, ha apostado históricamente por los paneles MicroLED para sus propuestas de integración arquitectónica, pero en el CES 2025 mostró avances en pantallas transparentes basadas en tecnología Micro-LED, con módulos de menor tamaño pensados para escaparates comerciales y señalización digital. Aunque la compañía surcoreana no ha anunciado aún un televisor transparente para el mercado residencial, analistas de Omdia estiman que podría hacerlo antes de 2027.

Aplicaciones más allá del salón

El potencial de las pantallas transparentes trasciende el uso doméstico. Cadenas de retail como Harrods en Londres y tiendas insignia de marcas de lujo en Tokio ya emplean paneles OLED transparentes como escaparates interactivos. En el sector de la automoción, BMW y Hyundai han exhibido prototipos de parabrisas y ventanillas con información superpuesta gracias a esta tecnología. Y en el ámbito hospitalario, se exploran aplicaciones en quirófanos donde el cirujano puede consultar datos sin apartar la vista del paciente.

Estas aplicaciones comerciales e industriales son, de hecho, las que están financiando la investigación que eventualmente abaratará los paneles para el consumidor doméstico. LG Display ha reconocido que el mercado B2B representa actualmente la mayor parte de sus ventas de OLED transparente, una dinámica habitual en tecnologías de display emergentes.

Televisores espejo: la pantalla que se mimetiza con la decoración

Si el televisor transparente aspira a ser invisible dejando pasar la luz, el televisor espejo opta por la estrategia contraria: reflejarla. Cuando está apagado, el dispositivo es indistinguible de un espejo convencional de alta calidad; cuando se enciende, la imagen emerge a través de la superficie reflectante con una nitidez sorprendente.

El concepto no es nuevo —marcas nicho como Séura y Mirror TV llevan más de una década fabricando televisores-espejo para el mercado de interiorismo de lujo en Estados Unidos—, pero fue Samsung quien lo popularizó a escala global con su línea Lifestyle TV. Aunque el modelo más conocido de esta familia es The Frame, diseñado para parecer un cuadro, Samsung también ha explorado el formato espejo con prototipos y ediciones limitadas orientadas al segmento hotelero y residencial premium.

La tecnología detrás de un TV espejo combina un panel LCD o OLED de alto brillo con un cristal semirreflectante (también llamado cristal de dos vías o two-way mirror glass) colocado delante. Este cristal refleja la mayor parte de la luz ambiental —creando el efecto espejo— pero deja pasar la luz emitida por la pantalla cuando esta se activa. El reto técnico principal es el brillo: para que la imagen sea visible a través del cristal reflectante, el panel necesita emitir significativamente más luminosidad que un televisor convencional, ya que parte de esa luz se pierde en la superficie especular.

Fabricantes especializados como Séura ofrecen modelos con certificación IP para instalación en baños y zonas húmedas, un nicho donde el televisor espejo tiene especial sentido funcional: el mismo objeto sirve como espejo de tocador y como pantalla de entretenimiento. Los precios oscilan entre los 3.000 y los 15.000 euros dependiendo del tamaño y las especificaciones, un rango que los sitúa en el territorio del lujo accesible para proyectos de reforma integral.

Samsung The Frame y la filosofía del televisor como objeto decorativo

Aunque técnicamente no es un televisor espejo, el Samsung The Frame merece mención en este contexto porque comparte la misma filosofía de diseño: hacer que el televisor desaparezca cuando no se usa. En lugar de convertirse en espejo, The Frame muestra obras de arte —propias o del catálogo de la Samsung Art Store— con un modo ambient que ajusta brillo y temperatura de color para simular un lienzo real. El marco intercambiable refuerza la ilusión.

Según datos de Samsung, la línea Lifestyle TV (que incluye The Frame, The Serif y The Sero) ha vendido más de 10 millones de unidades acumuladas desde su lanzamiento, una cifra que demuestra que existe un mercado real para televisores que priorizan la integración estética. El éxito ha inspirado a competidores como Hisense con su CanvasTV y TCL con propuestas similares presentadas en el CES 2025.

+50.000 €Precio de partida del LG OLED T transparente de 77 pulgadas en Europa
45 %Transparencia declarada del panel OLED T de LG cuando está apagado
10 MUnidades acumuladas vendidas de la línea Lifestyle TV de Samsung
15.000–60.000 €Rango de coste de una instalación de TV oculta bajo el suelo (mecanismo + obra + panel)
«El televisor del futuro no será un objeto que tenemos en casa, sino una capacidad que la casa posee: la pantalla como propiedad del espacio arquitectónico.»

Ocultos bajo el suelo: la ingeniería de lo invisible

La tercera vía para hacer desaparecer un televisor es, literalmente, esconderlo. Los sistemas de televisores ocultos bajo el suelo representan la solución más radical y mecánicamente compleja: el panel permanece almacenado en un compartimento subterráneo y asciende mediante un mecanismo motorizado cuando el usuario lo requiere. Cuando se retrae, la superficie del suelo queda completamente lisa, sin rastro alguno del dispositivo.

Esta categoría no está dominada por los grandes fabricantes de electrónica de consumo, sino por empresas especializadas en integración audiovisual y domótica de alta gama. Firmas como la italiana Future Automation, la británica Nexus 21 y la española Ávila Concealment Systems diseñan y fabrican los mecanismos de elevación (TV lifts) que hacen posible esta instalación. El televisor en sí puede ser cualquier panel del mercado —generalmente OLED por su delgadez—, y el valor añadido reside en la ingeniería mecánica y la integración arquitectónica.

El proceso de instalación requiere planificación desde la fase de obra: es necesario crear una cavidad en el forjado del suelo con las dimensiones adecuadas, reforzar la estructura para soportar el peso del mecanismo (que puede superar los 80 kg entre motor, guías y panel), e integrar la ventilación necesaria para evitar el sobrecalentamiento del televisor en su posición de reposo. Los costes totales de un proyecto de este tipo —incluyendo mecanismo, televisor, obra civil y programación domótica— pueden situarse entre los 15.000 y los 60.000 euros, según estimaciones de instaladores especializados consultados por medios como TechRadar.

A pesar de su complejidad, la demanda de estos sistemas ha crecido de forma sostenida en el segmento residencial de lujo. Arquitectos e interioristas reportan un aumento del interés por parte de clientes que desean salones polivalentes donde la tecnología no condicione la distribución del espacio. Un salón que durante el día funciona como zona de yoga o meditación puede transformarse en sala de cine por la noche con solo pulsar un botón.

Alternativas: techos, muebles y paredes motorizadas

El concepto de ocultar el televisor no se limita al suelo. Los mecanismos de descenso desde el techo son incluso más populares en instalaciones comerciales y residenciales, ya que requieren menos obra estructural: el panel desciende motorizado desde un falso techo y se retrae cuando no se usa. Empresas como Vogel’s y Mantel Mount ofrecen soluciones de este tipo compatibles con televisores de hasta 85 pulgadas.

Otra variante en auge es la integración en muebles motorizados: aparadores, pies de cama o estanterías que incorporan un mecanismo de elevación para que el televisor emerja de su interior. Esta solución es menos invasiva que la instalación en suelo o techo, ya que no requiere obra civil, y su coste es significativamente menor —desde unos 2.000 euros por el mecanismo, sin contar el televisor—. Marcas de mobiliario de diseño como BDI y Salamander Designs han incorporado estas opciones a sus catálogos, reconociendo una demanda creciente entre consumidores que valoran la estética tanto como la tecnología.

El papel de la domótica y los asistentes de voz

Ninguno de estos sistemas tendría sentido práctico sin una integración domótica robusta. Los mecanismos de ocultación se controlan habitualmente a través de plataformas como Control4, Crestron o KNX, y pueden vincularse a escenas automatizadas: al activar el modo «cine», el televisor emerge, las luces se atenúan, las persianas se cierran y la barra de sonido se enciende, todo de forma simultánea.

La compatibilidad con asistentes de voz como Alexa, Google Assistant y Apple HomeKit añade una capa adicional de conveniencia. Un comando de voz puede desencadenar toda la secuencia, eliminando la necesidad de mandos a distancia o aplicaciones específicas. Esta convergencia entre televisor, mecanismo y ecosistema inteligente del hogar es, según expertos del sector consultados por Engadget, uno de los factores que más está impulsando la adopción de soluciones de TV oculta en el segmento premium.

Las limitaciones técnicas que aún frenan la revolución

Pese al evidente atractivo de estas soluciones, existen barreras técnicas y prácticas que impiden su adopción masiva. La más obvia es el precio: todas las categorías descritas se sitúan en rangos de coste muy superiores a los de un televisor convencional de prestaciones equivalentes. Un OLED de 77 pulgadas de gama alta puede adquirirse por entre 2.500 y 4.000 euros; su equivalente transparente multiplica esa cifra por diez o más.

En el caso de los televisores transparentes, la calidad de imagen en condiciones de luz ambiental intensa sigue siendo un desafío. La transparencia del panel implica que la luz procedente del entorno interfiere con la imagen reproducida, reduciendo el contraste percibido. Esto limita su uso óptimo a entornos con iluminación controlada o a la reproducción de contenidos con fondos oscuros predominantes, donde los píxeles apagados dejan pasar la luz y los encendidos destacan por contraste.

Los televisores espejo enfrentan un problema similar: el cristal semirreflectante absorbe una parte significativa de la luminosidad del panel, lo que obliga a utilizar pantallas de alto brillo que consumen más energía y pueden tener una vida útil ligeramente inferior. Además, la superficie reflectante genera reflejos que pueden resultar molestos dependiendo de la ubicación de las fuentes de luz en la habitación.

Para los sistemas ocultos bajo el suelo o en el techo, las limitaciones son más mecánicas que ópticas: el mantenimiento del mecanismo motorizado, la necesidad de acceso técnico al compartimento, el riesgo de acumulación de polvo y humedad, y la rigidez de la instalación (una vez integrado, cambiar el televisor por un modelo de diferente tamaño puede requerir obra adicional). Según instaladores profesionales, la vida útil media de un mecanismo de elevación de calidad es de unos 10 a 15 años con un uso moderado, un dato que los compradores deben considerar en su inversión.

El factor de la reparación y la obsolescencia

Un aspecto que rara vez se menciona en las presentaciones de producto es la reparabilidad. Un televisor convencional montado en la pared es relativamente fácil de sustituir o reparar. Un panel transparente empotrado en una mampara arquitectónica, un espejo integrado en la pared de un baño o un televisor enterrado bajo el parqué presentan desafíos logísticos considerables cuando llega el momento de la reparación o la sustitución. La Comisión Europea ha impulsado normativas de derecho a reparación que podrían afectar al diseño de estos productos en los próximos años, obligando a los fabricantes a garantizar el acceso a componentes y la posibilidad de desmontaje sin destruir la instalación.

Ilustración conceptual de un televisor emergiendo desde un mecanismo oculto bajo el suelo de un salón moderno
Los mecanismos de elevación permiten que el televisor emerja del suelo o de un mueble y desaparezca por completo cuando no se utiliza.

El mercado: cifras, tendencias y previsiones

El segmento de televisores de integración arquitectónica —que engloba transparentes, espejo y ocultos— representa todavía una fracción minúscula del mercado global de televisores, estimado por Omdia en unos 200 millones de unidades anuales. Sin embargo, su crecimiento porcentual es significativamente superior al del mercado general, que lleva varios años estancado o en ligero retroceso en volumen.

Los televisores lifestyle —categoría más amplia que incluye The Frame de Samsung y sus competidores— han sido los primeros en demostrar que existe un público dispuesto a pagar una prima por el diseño. Según datos de la consultora Counterpoint Research, los televisores con funciones de integración estética representaron aproximadamente el 5 % del valor total del mercado de TV en 2024, un porcentaje que se espera que crezca hasta el 8-10 % para 2027.

El mercado de pantallas transparentes OLED para uso comercial (señalización digital, retail, hostelería) alcanzó un valor estimado de 1.200 millones de dólares en 2024, según informes de la firma de análisis DSCC (Display Supply Chain Consultants). Se prevé que el segmento residencial comience a ganar peso a medida que los costes de fabricación desciendan, algo que LG Display ha señalado como objetivo estratégico para la segunda mitad de esta década.

En el ámbito de los mecanismos de ocultación, el mercado está más fragmentado y es difícil de cuantificar con precisión, ya que muchas instalaciones se realizan a medida por integradores locales. No obstante, fabricantes como Future Automation reportan crecimientos anuales de dos dígitos en sus ventas de TV lifts residenciales, impulsados por el auge de la construcción de viviendas de lujo y la renovación de propiedades de alta gama en mercados como Dubai, Londres, Miami y la Costa Azul.

El futuro: pantallas enrollables, proyección láser y más allá

La carrera por hacer desaparecer el televisor no se detiene en las tres categorías actuales. LG ya demostró la viabilidad del concepto de TV enrollable con el LG Signature OLED R, un televisor de 65 pulgadas cuyo panel flexible se enrolla dentro de su base como un pergamino. Aunque el producto se comercializó de forma limitada a un precio cercano a los 100.000 dólares, la tecnología subyacente —paneles OLED flexibles sobre sustratos de polímero— sigue evolucionando y podría dar lugar a soluciones más asequibles en el futuro.

La proyección láser de tiro ultracorto ofrece otra vía para eliminar el televisor visible: proyectores como los de Hisense (serie Laser TV), Samsung (The Premiere) o XGIMI pueden generar imágenes de 100 pulgadas o más sobre una pared blanca o una pantalla retráctil, y cuando se apagan, lo único visible es un pequeño dispositivo que puede ocultarse en un mueble. Según Xataka, las ventas de proyectores láser UST han crecido un 35 % interanual en Europa, impulsadas por consumidores que buscan grandes diagonales sin el impacto visual de un panel fijo.

Mirando más lejos, tecnologías como las pantallas microLED modulares podrían permitir la creación de paredes completas que funcionen como pantalla cuando se activan y como superficie arquitectónica neutra cuando no. Samsung ya comercializa su The Wall en formatos de hasta 292 pulgadas para el mercado comercial y residencial ultra-premium, con precios que pueden superar los 500.000 euros. A medida que el coste por píxel del MicroLED descienda, esta tecnología podría democratizarse y convertir cualquier pared del hogar en una pantalla potencial.

Lo que todas estas tecnologías tienen en común es una visión compartida: el televisor del futuro no será un objeto que tenemos en casa, sino una capacidad que la casa posee. La pantalla dejará de ser un electrodoméstico para convertirse en una propiedad del espacio arquitectónico, activable y desactivable a voluntad. Es una transformación profunda que afecta no solo a la industria electrónica, sino también a la arquitectura, el diseño de interiores y nuestra propia relación con la tecnología doméstica.

«Lo que hace cinco años parecía ciencia ficción ya se comercializa —a precios de lujo, eso sí— y promete redefinir la relación entre tecnología y diseño de interiores.»

Sigue leyendo en tutelevisor.es

Fuentes y referencias consultadas

  • LG Electronics – Sitio oficial — Información de producto y especificaciones del LG OLED T transparente.LG Electronics
  • Samsung – Sitio oficial — Datos sobre la línea Lifestyle TV y la tecnología The Wall MicroLED.Samsung Electronics
  • FlatpanelsHD — Mediciones independientes de brillo y contraste del LG OLED T.FlatpanelsHD
  • Engadget — Análisis del impacto de la domótica en la adopción de televisores ocultos.Engadget (Yahoo)
  • TechRadar — Reportajes sobre costes de instalación de sistemas TV lift residenciales.TechRadar (Future plc)