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Televisores ultra gigantes: la expansión comercial de las 98 pulgadas a los 130 y 163 pulgadas

Televisor ultra gigante instalado en un salón moderno con iluminación cinematográfica
Los televisores de más de 100 pulgadas dejan de ser prototipos de feria para convertirse en productos comerciales reales.

Televisores ultra gigantes: la expansión comercial de las 98 pulgadas a los 130 y 163 pulgadas

Por: Equipo editorial tutelevisor.es Publicado: 21 de julio de 2026 Lectura: 7 min Seccion: Tecnologia

Lo que hace apenas cinco años parecía un capricho reservado a mansiones de multimillonarios se está convirtiendo en un segmento comercial con catálogo propio, logística definida y precios —todavía elevados, pero en descenso— que empiezan a tentar a un público más amplio. Samsung, LG, TCL y Hisense han declarado abiertamente la guerra por el salón ultra grande, expandiendo sus líneas desde las ya consolidadas 98 pulgadas hasta los formidables 130 e incluso 163 pulgadas, una diagonal que supera los cuatro metros de pantalla.

Este reportaje analiza cómo la industria del televisor ha pasado de considerar las 75 pulgadas como techo aspiracional a normalizar paneles de más de 100 pulgadas. Repasamos las tecnologías que lo hacen posible —MicroLED, Mini LED y LCD de nueva generación—, los movimientos estratégicos de los principales fabricantes, los retos logísticos y de instalación, y las implicaciones para el mercado europeo y español en particular.

De la excepción a la categoría: cómo las 98 pulgadas se convirtieron en estándar

Durante la última década, el tamaño medio de los televisores vendidos en el mundo ha crecido de forma sostenida. Según datos de Omdia, la diagonal media de los televisores comercializados a nivel global superó las 50 pulgadas en 2023 y se situó en torno a las 55 pulgadas en 2024. Pero el dato más revelador no está en la media, sino en los extremos: el segmento de televisores de 85 pulgadas o más creció un 25 % interanual en 2024, y las unidades de 98 pulgadas triplicaron sus ventas respecto a 2022.

El punto de inflexión llegó cuando TCL y Hisense irrumpieron con modelos de 98 pulgadas a precios que rompían la barrera psicológica de los 3.000 euros en Europa. Hasta entonces, un panel de ese tamaño costaba fácilmente entre 8.000 y 15.000 euros. La democratización de la retroiluminación Mini LED y la madurez de los paneles LCD de 10.ª generación permitieron reducir costes de fabricación de forma drástica.

Samsung respondió ampliando su gama Neo QLED con modelos de 98 pulgadas en resolución 4K y 8K, mientras que LG apostó por su tecnología QNED y mantuvo su oferta OLED en tamaños más contenidos. El resultado fue un ecosistema competitivo donde las 98 pulgadas dejaron de ser un producto de nicho para convertirse en la puerta de entrada al segmento ultra grande.

Este fenómeno no es exclusivo del mercado asiático o norteamericano. En España, las grandes superficies de electrónica ya exhiben modelos de 98 pulgadas en sus lineales, y las búsquedas online relacionadas con televisores de gran formato han experimentado un crecimiento notable según datos de Google Trends para el mercado español.

El efecto cascada en los precios

La entrada agresiva de fabricantes chinos en el segmento de las 98 pulgadas provocó un efecto cascada que benefició al consumidor. TCL lanzó su modelo 98C805 con panel Mini LED, resolución 4K y compatibilidad con Dolby Vision a un precio de lanzamiento inferior a 2.500 euros en varios mercados europeos. Hisense contraatacó con el 98U7N, que integraba su motor de procesamiento Hi-View Engine y más de mil zonas de atenuación local, por cifras similares.

Esta presión competitiva obligó a Samsung y LG a reposicionar sus modelos de 98 pulgadas. Samsung ajustó el precio de su QN90D de 98 pulgadas y LG hizo lo propio con el 98QNED89. El mensaje del mercado fue claro: las 98 pulgadas ya no son lujo, son la nueva aspiración de la clase media tecnológica. Y si las 98 se normalizan, el siguiente salto lógico es superar la barrera de las 100 pulgadas.

Más allá de las 100 pulgadas: la ofensiva de Samsung, LG y TCL

El verdadero campo de batalla de 2025 y 2026 no está en las 98 pulgadas, sino en lo que viene después. Los tres grandes fabricantes han trazado hojas de ruta que apuntan a paneles de 115, 130 y hasta 163 pulgadas como productos comerciales con distribución real, no como prototipos de feria tecnológica.

Samsung ha sido el más agresivo en esta carrera. Su línea MicroLED, presentada originalmente como «The Wall» en el CES 2018, ha evolucionado desde una solución modular para instalaciones comerciales hasta un producto de consumo doméstico con tamaños definidos. En el CES 2025, la compañía surcoreana presentó su MicroLED de 114 pulgadas con un precio estimado de partida cercano a los 110.000 dólares en Estados Unidos, una cifra que, aunque astronómica para el consumidor medio, supone una reducción significativa respecto a las primeras iteraciones que superaban los 300.000 dólares.

LG, por su parte, ha apostado por expandir su tecnología OLED a tamaños mayores. Tras consolidar el panel de 97 pulgadas OLED evo con su modelo G4 y M4, la compañía ha confirmado el desarrollo de paneles OLED de 100 pulgadas y superiores, aunque reconoce que la fabricación de sustratos OLED de esa envergadura presenta desafíos técnicos considerables. Paralelamente, LG ha reforzado su línea QNED con modelos de 98 pulgadas y explora activamente el segmento de las 115 pulgadas con tecnología LCD avanzada.

TCL ha sorprendido al mercado con un enfoque diferente: en lugar de competir en MicroLED, ha apostado por llevar su tecnología Mini LED a tamaños extremos. En el CES 2025, la marca china presentó un prototipo de 115 pulgadas con tecnología QD-Mini LED y más de 20.000 zonas de atenuación local, prometiendo un precio que podría situarse por debajo de los 10.000 euros cuando llegue al mercado europeo.

Samsung MicroLED: de 89 a 163 pulgadas

La tecnología MicroLED es, en términos de calidad de imagen, la más prometedora para pantallas ultra gigantes. A diferencia del OLED, los módulos MicroLED no sufren degradación orgánica ni riesgo de burn-in, y ofrecen un brillo pico que puede superar los 4.000 nits. Samsung comercializa actualmente modelos MicroLED en tamaños de 89, 101, 114 y 140 pulgadas, y ha mostrado en eventos privados configuraciones de hasta 163 pulgadas.

El modelo de 163 pulgadas, con una diagonal de más de 4,14 metros, representa el extremo absoluto de lo que un televisor doméstico puede ofrecer. Según FlatpanelsHD, Samsung ha comenzado a aceptar pedidos para este formato en mercados selectos de Oriente Medio y Asia, con precios que se estiman por encima de los 500.000 euros. No se trata de un producto de masas, sino de una declaración tecnológica que marca el techo de lo posible.

El reto principal del MicroLED sigue siendo el coste de fabricación. Cada panel está compuesto por millones de LEDs microscópicos individuales —más de 24 millones para un modelo 4K de 163 pulgadas— que deben transferirse al sustrato con una precisión nanométrica. Los rendimientos de producción han mejorado, pero siguen siendo significativamente inferiores a los de las líneas LCD o incluso OLED, lo que explica la brecha de precio.

La alternativa LCD y Mini LED para el gran público

Mientras el MicroLED se posiciona como tecnología de ultra lujo, la combinación de paneles LCD con retroiluminación Mini LED emerge como la solución más viable para democratizar los televisores de más de 100 pulgadas. Las fábricas de generación 10.5 (Gen 10.5) de BOE, CSOT y otros fabricantes de paneles pueden producir sustratos de vidrio lo suficientemente grandes como para cortar paneles de 98 e incluso 115 pulgadas de forma eficiente.

Hisense ha confirmado para 2025-2026 el lanzamiento de modelos de 110 y 120 pulgadas con tecnología ULED X (su denominación comercial para Mini LED de gama alta) en mercados seleccionados. TCL, que controla su propia cadena de fabricación de paneles a través de CSOT, tiene una ventaja estructural de costes que le permite ser más agresiva en precios para estos formatos extremos.

+25 %Crecimiento interanual del segmento de 85" o más en 2024
163"Diagonal máxima comercializada por Samsung en MicroLED (4,14 m)
~2.000 €Precio mínimo de un TV de 98" Mini LED en Europa (2025)
24M+Micro-LEDs individuales en un panel MicroLED 4K de 163 pulgadas
«Las 98 pulgadas ya no son lujo: son la nueva aspiración de la clase media tecnológica, y si ese tamaño se normaliza, el siguiente salto lógico es superar la barrera de las 100 pulgadas.»

Retos logísticos y de instalación: cuando el televisor no cabe por la puerta

Uno de los aspectos menos discutidos pero más determinantes de la expansión de los televisores ultra gigantes es la logística de entrega e instalación. Un televisor de 98 pulgadas tiene unas dimensiones aproximadas de 220 × 130 centímetros con embalaje, lo que ya supone un desafío para ascensores y puertas estándar. Un modelo de 130 pulgadas supera los 290 centímetros de ancho, y uno de 163 pulgadas roza los 370 centímetros.

Samsung ha desarrollado para sus modelos MicroLED de mayor tamaño un sistema de instalación modular que permite ensamblar el panel en el domicilio del cliente a partir de módulos más pequeños. Este enfoque, heredado de su línea profesional «The Wall», resuelve el problema logístico pero añade complejidad y coste al proceso de instalación, que requiere técnicos especializados y puede prolongarse durante varias horas.

Para los modelos LCD y Mini LED de una sola pieza, los fabricantes están trabajando con empresas de logística especializadas en arte y mobiliario de gran formato. En algunos mercados, la entrega de un televisor de más de 100 pulgadas incluye una visita previa de inspección para verificar que el acceso al domicilio es viable. Si no lo es, se han documentado casos en los que el televisor ha tenido que entrar por una ventana o mediante una grúa.

La instalación en pared también presenta desafíos estructurales. Un televisor de 115 pulgadas puede pesar entre 60 y 80 kilogramos sin soporte, lo que exige anclajes específicos y, en muchos casos, un refuerzo de la pared. Los soportes de pared para estos formatos son productos especializados que no se encuentran en el canal de distribución convencional.

El factor arquitectónico: salones diseñados para la pantalla

Un fenómeno emergente en el sector inmobiliario de gama alta es el diseño de salones y salas de entretenimiento pensados desde el origen para albergar pantallas de gran formato. Según reportajes de Architectural Digest, arquitectos y diseñadores de interiores en mercados como Dubai, Singapur y las principales ciudades europeas están integrando nichos y paredes técnicas preparadas para televisores de 100 pulgadas o más, con cableado oculto, ventilación adecuada y distancias de visionado optimizadas.

La distancia de visionado recomendada para un televisor 4K de 130 pulgadas es de aproximadamente 4 a 5 metros, lo que requiere salones de dimensiones generosas. Para un modelo de 163 pulgadas, esa distancia se amplía a 5-6 metros. Esto limita de facto el mercado potencial a viviendas con estancias de tamaño superior a la media, pero también abre oportunidades en espacios como home cinemas dedicados, donde estos televisores compiten directamente con los proyectores de gama alta.

El mercado europeo y español: demanda creciente con matices

Europa representa un mercado peculiar para los televisores ultra gigantes. Por un lado, el poder adquisitivo medio en países como Alemania, Francia y España permite absorber productos premium; por otro, el tamaño medio de las viviendas europeas es significativamente inferior al de las norteamericanas o las de Oriente Medio, lo que limita la adopción de los formatos más extremos.

En España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la superficie media de una vivienda es de aproximadamente 99 metros cuadrados, con salones que raramente superan los 25-30 metros cuadrados en construcción estándar. Esto hace que las 98 pulgadas sean, en la práctica, el tamaño máximo viable para la mayoría de hogares españoles, mientras que los modelos de 115 pulgadas o más quedan reservados a viviendas unifamiliares, chalets o áticos de gran superficie.

No obstante, el interés existe y crece. Las cadenas de electrónica españolas han reportado un aumento sostenido en las consultas sobre televisores de 85 pulgadas o más, y los modelos de 98 pulgadas de TCL y Hisense han tenido una acogida comercial que ha superado las expectativas iniciales de los distribuidores. El precio, que en algunos casos se sitúa por debajo de los 2.000 euros para modelos de gama media, ha sido el principal catalizador.

Para los formatos superiores a 100 pulgadas, el mercado español se mueve por el momento en el ámbito del lujo y la instalación personalizada. Empresas especializadas en domótica y home cinema de alta gama son los principales canales de venta para estos productos, con clientes que buscan una experiencia cinematográfica inmersiva sin las limitaciones de los proyectores tradicionales.

Proyectores vs. televisores ultra gigantes: la batalla por el home cinema

La expansión de los televisores a tamaños de 100 pulgadas o más plantea una competencia directa con los proyectores de tiro ultracorto (UST), que hasta ahora dominaban el segmento de pantallas de gran formato en el hogar. Marcas como Epson, BenQ y el propio Samsung con su línea The Premiere ofrecen proyectores capaces de generar imágenes de 100 a 150 pulgadas a precios que oscilan entre 2.000 y 5.000 euros.

Sin embargo, los televisores presentan ventajas objetivas frente a los proyectores: mayor brillo (especialmente en habitaciones con luz ambiente), mejor contraste nativo, ausencia de necesidad de pantalla de proyección dedicada y una vida útil del panel significativamente superior. La contrapartida es el precio: un televisor de 115 pulgadas cuesta entre 3 y 10 veces más que un proyector UST de calidad equivalente para el mismo tamaño de imagen.

Según análisis de TechRadar, el punto de cruce económico —donde un televisor resulta más competitivo que un proyector para un tamaño de imagen dado— se sitúa actualmente en torno a las 98 pulgadas. Por debajo de ese tamaño, el televisor es claramente la mejor opción; por encima, el proyector sigue siendo más accesible, aunque la brecha se estrecha cada año.

Comparativa visual de tamaños de televisores desde 65 hasta 163 pulgadas con silueta humana como referencia
Comparativa de tamaños: la diferencia entre un televisor de 65 pulgadas y uno de 163 pulgadas equivale a pasar de un escritorio a una pared completa.

Tecnologías habilitadoras: por qué ahora es posible

La expansión comercial de los televisores ultra gigantes no sería posible sin una serie de avances tecnológicos convergentes que han madurado en los últimos tres a cinco años. Comprender estas tecnologías es clave para entender por qué el mercado se está moviendo en esta dirección y qué podemos esperar en el futuro cercano.

En primer lugar, las fábricas de paneles de generación 10.5 y superiores permiten producir sustratos de vidrio de 2.940 × 3.370 milímetros, lo suficientemente grandes como para cortar paneles de 75 y 85 pulgadas de forma eficiente, y también paneles de 98 pulgadas con un aprovechamiento razonable del sustrato. BOE, CSOT (filial de TCL) e Innolux han invertido miles de millones en estas líneas de producción, y la amortización de esas inversiones impulsa la necesidad de llenar capacidad con productos de alto valor añadido como los paneles ultra grandes.

En segundo lugar, la tecnología Mini LED ha permitido que los paneles LCD de gran formato ofrezcan una calidad de imagen que se acerca al OLED en términos de contraste y uniformidad de negros. Con miles de zonas de atenuación local, un televisor Mini LED de 98 o 115 pulgadas puede ofrecer una experiencia visual que habría sido impensable con la retroiluminación LED convencional de hace una década.

En tercer lugar, los avances en procesamiento de imagen mediante inteligencia artificial permiten que los televisores ultra grandes gestionen de forma eficiente el escalado de contenido. La mayoría del contenido disponible —streaming, televisión lineal, videojuegos— se produce en resoluciones de 1080p o 4K, que en un panel de 130 o 163 pulgadas pueden mostrar artefactos visibles si el procesamiento no es adecuado. Los chips de última generación de Samsung, LG y MediaTek integran algoritmos de upscaling neuronal que mitigan este problema.

MicroLED: la promesa de la autoiluminación sin límites de tamaño

El MicroLED es, en teoría, la tecnología perfecta para pantallas ultra gigantes. Al ser modular —cada panel se compone de módulos más pequeños ensamblados—, no existe un límite físico de tamaño como ocurre con OLED o LCD, donde el sustrato de vidrio impone restricciones. Un MicroLED puede ser de 50 pulgadas o de 300 pulgadas; solo depende del número de módulos.

Además, el MicroLED combina las ventajas del OLED (autoiluminación, contraste infinito, ángulos de visión perfectos) con las del LED inorgánico (ausencia de degradación orgánica, brillo extremo, longevidad superior). Según Engadget, Samsung ha logrado reducir el tamaño de sus micro-LEDs a menos de 50 micrómetros, lo que permite alcanzar densidades de píxeles suficientes para resolución 4K incluso en paneles de tamaño moderado.

El obstáculo sigue siendo el coste. La transferencia masiva de millones de micro-LEDs al sustrato es un proceso con tasas de defectos que, aunque han mejorado drásticamente, siguen siendo superiores a las de las líneas LCD u OLED maduras. Cada LED defectuoso en un panel de 163 pulgadas implica un píxel muerto visible, lo que exige procesos de reparación individualizados que encarecen la producción.

Perspectivas de futuro: hacia la normalización del formato ultra grande

Las proyecciones del sector apuntan a que el segmento de televisores de 85 pulgadas o más representará entre el 10 % y el 15 % de las ventas globales de televisores para 2028, frente al 5-6 % estimado en 2024. Dentro de ese segmento, los modelos de 98 pulgadas se consolidarán como la opción mainstream de gran formato, mientras que las 115 pulgadas comenzarán a ganar tracción comercial real a medida que los precios desciendan por debajo de los 5.000 euros.

Los formatos de 130 y 163 pulgadas seguirán siendo, al menos durante los próximos tres a cinco años, productos de ultra lujo asociados principalmente a la tecnología MicroLED. Sin embargo, la entrada de fabricantes chinos en el desarrollo de MicroLED —con empresas como Konka y Leyard invirtiendo fuertemente en capacidad de producción— podría acelerar la reducción de costes más de lo que las previsiones actuales contemplan.

Un factor que podría impulsar la demanda de pantallas ultra grandes es la evolución del contenido inmersivo. Los formatos de vídeo de alto rango dinámico (HDR), el audio espacial y las experiencias de realidad mixta proyectada sobre pantallas de gran formato podrían crear nuevos casos de uso que justifiquen la inversión en un televisor de más de 100 pulgadas. Eventos deportivos en directo, experiencias de gaming inmersivo y contenido artístico interactivo son algunas de las aplicaciones que los fabricantes están explorando.

Lo que parece claro es que la tendencia hacia pantallas más grandes es estructural, no coyuntural. Cada generación de consumidores compra televisores más grandes que la anterior, y los avances en fabricación y tecnología de panel están eliminando progresivamente las barreras de coste y logística que limitaban el crecimiento de este segmento. La pregunta ya no es si los televisores de más de 100 pulgadas llegarán al gran público, sino cuándo.

Según un análisis publicado por Xataka, la industria del televisor necesita los formatos ultra grandes para compensar la ralentización de los ciclos de renovación en los tamaños convencionales. Con mercados maduros donde la penetración de televisores planos es prácticamente total, el crecimiento solo puede venir de la venta de productos de mayor valor unitario, y los televisores ultra gigantes cumplen perfectamente ese papel estratégico.

«La pregunta ya no es si los televisores de más de 100 pulgadas llegarán al gran público, sino cuándo. La tendencia hacia pantallas más grandes es estructural, no coyuntural.»

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Fuentes y referencias consultadas

  • Samsung MicroLED – Sitio oficial — Información oficial sobre la línea MicroLED de Samsung, incluyendo tamaños y especificaciones.Samsung
  • LG OLED TV – Sitio oficial — Catálogo oficial de televisores OLED de LG, incluyendo modelos de gran formato.LG Electronics
  • FlatpanelsHD — Análisis técnicos detallados sobre tecnologías de pantalla, incluido MicroLED y Mini LED.FlatpanelsHD
  • TechRadar – Televisores — Cobertura de lanzamientos y análisis comparativos de televisores de gran formato.TechRadar
  • Engadget — Cobertura del CES y novedades en tecnología MicroLED y televisores ultra grandes.Engadget
  • Xataka — Análisis del mercado español de televisores y tendencias en formatos de gran tamaño.Xataka